domingo, 17 de febrero de 2013

Otro Campo Minado Llamado Amor (Parte VI): Tarde de Huida

Y empaqueto mis cosas tras mi rendición. No he nacido para luchar y ganar, pues aunque me esfuerce, siempre pierdo. Y abro mi maleta vieja de los años cuarenta y encuentro tu recuerdo y tus bufidos dentro de ella, así que la cierro de golpe. Ya tienes a alguien con la que combatir la distancia que os separa, en estos momentos pienso que mi batalla ha sido absurda. He gastado dinero y balas en ir hasta Moscú para enfrentarte, ahora sólo pido un billete de tren de vuelta a Dinamarca. Nunca fui quien tú creías, pero solamente te concentrabas en ver mis cosas buenas hasta que explotaron mis defectos ante tus ojos. Yo hace tiempo que observé los tuyos desde la distancia, aún así acepté el reto que eras tú. Me pondré mi abrigo y saldré a la estación, ya firmaste el papel en el que decía que no habría mas peleas entre tú y yo.

Pero impacta contra mi hombro un golpe de tus soldados, el cual atraviesa mis nervios y llega al cerebro diciendo que no debo abandonar esa plaza de Moscú, que aún queda otro asalto y es el definitivo. Aturdida, abro mi maleta y de ella saco mi rifle SVD. Mi Dragunov tiene ganas de pelea y lo paga con el soldado que me ha dado el golpe; si tú rompes ese papel, yo también.

Y alzo la mirada al cielo, sabiendo que me estás observando, soy la que sigue resistiendo.

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