viernes, 8 de febrero de 2013

Novia de Frankenstein

Falta el aire en este indigno cuerpo. No hay besos ni lágrimas que forjen su resistencia. Solo queda el veneno de tus palabras invisibles entre mis labios. ¿Que me dices de estos ojos que se han quedado acristalados por no quedar más lágrimas? Sólo soy una vieja rosa llena de espinas y heridas. No me quedan más secretos entre los pétalos que ocultar. Sólo quedará el hueso de mi cuerpo entre las briznas de la hierba. Las flores de lis se quedan enredadas en mi pelo. Yazco entre raíces de sauces, es mi lugar favorito para descansar y tocarme los huesos creando una vibrante y triste melodía. Ya no me queda nadie, ni una sola esperanza. Sólo tengo a la luna que me ilumina todas las noches de oscuro tormento, en ella se refleja mi terrible espectro… Soy otra novia de Frankenstein, pero una novia sin sentimientos y sin nada, nada que la de vida. 





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