domingo, 20 de enero de 2013

Buscando el País de las Maravillas

Estoy en un hoyo boca abajo y patas arriba. Me agito y zarandeo de un lado a otro. No es un hoyo, no; es un árbol hueco en el que rebusco el País de las Maravillas pero extrañamente, sólo oigo el sonido de las metralletas del mundo real. ¿Dónde está la sonrisa de Cheshire? ¿Y mi fiesta de no-cumpleaños?

Muerdo las raíces al recibir un balazo en la pierna. Resbalo por la larga cara interna del árbol. Me asfixio con el barro. Muero.

Encuentro al conejo blanco con reloj y levita, al sombrerero sirviendo té y a la oruga fumando opio; me dicen: "Mayo, estás muerta. Bienvenida al País de las Maravillas".



No hay comentarios:

Publicar un comentario