jueves, 13 de diciembre de 2012

Otro Campo Minado Llamado Amor (Parte II): Noches de Amor

Lamentos en la noche.
A través de las paredes se oyen reproches.
Afuera, en la calle, otro tiroteo.
Se deslizan por los cristales rotos los sueños.
Y las balas me lamen la espalda
En vez de ser tu lengua afilada.
Sigo tirada en un viejo colchón
Del que ni siquiera puedo ser dueña,
Que a este sufrido corazón
Con tanta sangre ya ni sueña.
Y pasan los días y me marchito,
Como una flor cobijada por el frío,
Como una dama llena de arrugas
Al que su cuerpo putrefacto es pasto de orugas.
Y ni todo el oro de este mundo podrá parar
Esta guerra que tú y yo debemos enfrentar,
Oigo a la policía gritar
Que mi comandante se ha decidido suicidar.
No quiero desatar una batalla
En la que no tengamos igualdad.
Aún creo que la mejor tregua,
La mejor bandera blanca es aquella
En la que tú acabas en mi cama
Volviéndola tibia entre caricias que me arrancas,
Entre besos y mordiscos
Que unen más que cualquier hilo.
Solo puedo parar estos días de guerra
Y continuar con esta noche de amor
Si tú me devuelves mi corazón hecho trizas
Y me permites ser tu dulce reina de picas.

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