lunes, 31 de diciembre de 2012

Collection of little Blood: Tumbado En Mi Moqueta Azul – Epílogo


Me despedí de la señorita Fatcat de manera elegante. Pero con David fue otro cantar. Lo único que había eran lágrimas mías, suspiros y besos. Me abracé a su cuello, no quería irme sin él. 

Pero la voz sonaba firme en nuestras cabezas: <<Sólo es tu regalo, sólo tú pendes de un hilo de vida. Ellos no>>. Empecé a odiar con toda mi alma a aquella voz.
          
             -David… no quiero irme sin ti. He recuperado mi memoria, tú me ayudaste cuándo yo no recordaba, me intentaste mantener con vida cuando estaba viva, tú te lo mereces más que yo.-intenté decir entre sollozos. Las despedidas me estaban matando, sobre todo la de David.
            -Eh, eh, Jean, ¿recuerdas que una vez, al pie de Arthur’s Seat me prometiste que nunca llorarías por mí? Pues cúmplelo. Yo siempre te esperaré aquí, con April. Ella cuidará de mí, te lo prometemos, ¿a que sí, April?-ella asintió.- Pero antes de marcharte prométeme una cosa: vive la vida, sé feliz, haz lo que quieras, menos llorar mi ausencia y nada de sangre, ni suicidios, ni extraños homicidios, ¿de acuerdo Jean?-me dijo él al oído.
            -No.-dije. Él se me quedó mirando a los ojos, no entendía nada.-No soy Jean, soy May October Punkstreet Hardblood. Y no te prometo que lo haga, pero sí lo intentaré, intentaré ser feliz.-Me besó la frente y me revolvió el pelo.-Gracias por todo, April.-la dije. Ella asintió con la cabeza y me regaló una sonrisa. 

La voz me llamó, y ésta vez, ascendí por completo, hasta llegar a mi hogar. Me desperté en mitad de la noche, con los vaqueros de April empapados, siendo prueba de que había sido real; en aquél depósito de cadáveres. Sonreí. <<Gracias, David>> pensé. Salí a la brisa ligera de la noche, y contemplé el cielo estrellado con una sonrisa.

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