viernes, 14 de diciembre de 2012

Collection of little Blood: Just like a wall – Autobiography III

<<Muere, olvida, vuela libremente>>.

 Creo que empiezo a recordar, pues esa era una estrofa de una de mis canciones. David –así se llamaba mi ex- me ha dicho que mi nombre era Jean (prefiero el que uso por aquí, es más artístico). Y yo tenía 17 años, y les sigo teniendo, vamos. Y yo no soy escocesa de nacimiento, yo nací en Meridian, en Mississipi, Estados Unidos. Había venido aquí cómo estudiante gracias a una beca o algo así. Pero no sé, no me convence, me parece una fachada falsa sobre una verdad enorme como una casa. Creo que él no recuerda mucho sobre mí, o que yo no le conté gran cosa cuando estaba viva. A él… no sé lo que le ha sucedido, él tampoco lo recuerda, y él no lleva documentación ni móvil. Estamos que damos asco. Asco y pena. Él tampoco es escocés de nacimiento, es irlandés. A él le falta lo que a mi me sobra, me he dado cuenta de ese detalle. Bueno, el conserva su memoria casi intacta y su ropa, yo sólo mi blackberry y mi asquerosa sábana que apenas cubre mi cuerpo. ¿Una pareja perfecta, eh? Creo que él sigue enamorado de mí. Creo. Lo sé, o lo intuyo, porque me sigue mirando de la misma manera. Ahora que lo recuerdo, me contó lo de Alice. Él me dejó porque Alice le amenazó con matarme si no lo hacía, pero se le adelantaron. Él me dejó y Alice le pidió rollo, y el pasó, y no recuerda más. Por aquí he encontrado una camiseta rosa pálido con un estampado negro de leopardo, lencería negra, unos jeans azules con cremalleras, unos calcetines a rallas y unas playeras negras. Chachi, ¿eh?
Ya estoy vestida y esto me queda de muerte. No hago más que mirar a la sábana. Me da pena. Creo que siento melancolía y pena por todo. Todo lo que he tenido quiero decir. David ha decidido quedarse conmigo, estamos todos los días juntos, como amigos. Creo que se siente desorientado. Y perdido. Creo que lo llevaré a dar una vuelta, quizás pasemos por el puente de los vivos, aunque a él no le puede ver nadie. Pero Eric me puede ver. Y el resto del grupo. Menos la zorra de Sherry, la cantante que me sustituye. Seré una amenaza invisible para ella (esta frase va acompañada por una risa maquiavélica, imagináoslo, y después de la risa, un orgasmo. No sé cómo puedo decir esto último después de que me violaran). Me siento más sola de lo normal. ¡Doy asco, joder! ¡ASCO DE VERDAD! Y lo escribo con mayúsculas porque estoy que doy asco, no molo, y escribir en mayúsculas mola cuando estás cabreado/a. Me estoy riendo amargamente. Qué mal. Me voy a dar una vuelta con David, escribiré luego si no se me olvida. Quizás aproveche para matar a la zorra de Sherry. (Esto último también acompañado de risa malvada y orgasmos. Nota al margen: la sangre me pone.)

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